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mércores, 2 de xuño de 2010

DOLOR EN BUSCA DEL PERDÓN: LA NOCHE SERÁ NEGRA Y BLANCA, DE SOCORRO VENEGAS


El escritor israelí Amos Oz sostiene: “La alegría no es un tema literario interesante”. Afirmación con la que está de acuerdo Socorro Venegas (San Luis Potosí, 1972), quien, en su primera novela, La noche será negra y blanca, retoma la poderosa melancolía que ha permeado en sus libros de cuento.
Venegas obtuvo en 2004 con esta obra el Premio Nacional de Novela para Ópera Prima “Carlos Fuentes”; misma que pronto será traducida al inglés, por Toshiya Kamei.
La autora se interna nuevamente en los territorios de la infancia, la soledad, la desintegración familiar, el alcoholismo y la muerte.

Andrea Magadán, joven periodista y escritora en ciernes, narra en primera persona su historia y la de sus seres queridos, siempre buscando descifrar el silencio, encontrarse a sí misma a través de los demás.
El pequeño universo de Andrea se viene abajo tras la muerte de su hermano menor, Gabriel, en un absurdo accidente doméstico. Situación por demás trágica para la familia, ya que era el favorito. El ambiente se torna irrespirable pues, además de que el padre ha sido alcohólico toda su vida, esto ocasiona una profunda depresión en la pareja y también en Andrea, que se ve afectada hasta en lo académico.
El padre decide abandonar el hogar, con rumbo incierto. La madre descuida a la niña, por haberse convertido en “una mujer olvidada para siempre de sí misma” (p. 25).
Al pasar los años y convertirse Andrea en periodista, conoce a Eugenio Millá, un anciano escritor a quien deberá entrevistar, labor harto difícil, puesto que éste se empeña en intimidarla, desconcertarla. Incluso se encapricha en llamarla Lydia y a cortar abruptamente cada visita, lo cual retrasa bastante dicha misión.
Millá se volverá alguien muy valioso para ella, no sólo por la complicidad surgida entre ambos, sino también al encontrarle potencial y urgirla a escribir, colocando en sus manos un cuaderno francés. Tras varios intentos, logra convencerla diciéndole: “al escribir desaparece el cuerpo, y sólo queda el dolor que se convierte en esto, palabras. Escribir para que nadie haya sucedido. Desaparecer.” (p. 109).
La oportunidad de utilizar el obsequio de su amigo llegará cuando su padre la busque, invitándola a verse en Denver.
Este acontecimiento será de gran trascendencia para Andrea, quien deberá decisiones radicales para así comprender su pasado: romper con su prometido –a quien le ha sido infiel- y visitar a su abuela potosina, madre de su padre, antes de reencontrarse con éste…
Millá, a sabiendas de que pronto morirá -padece de cáncer terminal- espera ansioso el regreso de Andrea, a quien habrá de confiarle sus más íntimas amarguras y secretos, orgulloso de que su pupila haya cumplido la encomienda, hallando así la respuesta que ésta necesitaba: que “Sólo se puede amar con dolor” (p. 131). Dolor que clama por un perdón…
Elena Méndez
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Socorro Venegas,
La noche será negra y blanca,
Biblioteca Era,
Ediciones Era/UNAM,
México, 2009,
136 pp.

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