Buscar neste blog

venres, 24 de outubro de 2008

CADA QUIEN SU INFIERNO: VIDAS DE CATÁLOGO, DE LILIANA V. BLUM

Liliana V. Blum (Durango, 1974) ha publicado recientemente Vidas de catálogo.
En esta obra, sus obsesiones temáticas (pesimismo, violencia –en particular, doméstica-, hastío, misoginia, soledad, muerte) son planteadas con un estilo más sólido, ambicioso y maduro respecto a su primer libro, La maldición de Eva.
Dicho volumen está conformado por 8 cuentos, todos ellos protagonizados por mujeres.
En el primero de ellos, “Un, dos, tres por mí” nos presenta la historia de Yeyé, una pequeña abusada sexualmente por parientes suyos; y la de Inés, en dos etapas de su vida.
Inés es una joven rica que incurre en comportamientos autodestructivos para vengarse de sus padres.
Ya de adulta, se convierte en un despojo de sí misma, cuyo único consuelo es hablar con su perrita Nutella.
Al leerlo, nos quedamos con la inquietud de ignorar cuál será el destino de Yeyé, puesto que el caso queda inconcluso y no se le relaciona con el siguiente.
“Café con la esposa de Stalin” sorprende por la frescura con que la narradora-testigo refiere una cita entre Moira, su amiga, y la rival de ésta, quienes comparten al mismo hombre, Stalin. Ambas se dedican a atacarse entre sí, por cuestiones ideológicas. La mujer oficial gana la batalla, ante el orgullo herido de la concubina y la secreta alegría de su amiga.
Creemos entrever una pasión lésbica entre ellas, o al menos un amor no correspondido.
En “Un día perfecto para el atún de lata” Susana, pésima para las labores culinarias, piensa constantemente en el divorcio, al añorar su rutina laboral o, incluso, un secreto que ha guardado durante años.
“Un pescado sin bicicleta” plantea el rencor que la narradora protagonista siente hacia su madre moribunda, por el maltrato al que sometía tanto a ella como a su hermano Roberto cuando pequeños. La responsabilidad de cuidarla quedará en manos de la joven, quien vive acomplejada por su busto prominente y su condición de soltera.
“La señorita de Avón” (sic) muestra a Laura, una ama de casa profundamente hastiada, cuya vida cambia al recibir a Mariquita, una enana vendedora de cosméticos. No sólo porque ésta le ayuda a recuperar la autoestima, sino por la aventura que surge a sus espaldas entre ella y Rodrigo, su esposo, quien ansía fornicar con ella por puro morbo.
En “Cuando Dios tocó a mi puerta” Lorena padece depresión, ya que su bebé, Sandy, perece ahogada debido a su negligencia. Dicha tragedia no hace sino confirmar su ineptitud como esposa y madre, a ojos de los demás.
En “Zapatos Periquita” nos topamos otra vez con una víctima de la pedofilia: una pequeña atacada por Adán, un globero, quien abusa de ella con enorme saña.
El volumen cierra de manera brillante con “Tocaré el piano vestida de novia”, donde la protagonista narra su amasiato con Andrei, un chico judío quien se ve forzado a buscar una esposa perteneciente a su misma cultura, pero siempre vuelve a ella, pretextando no encontrar a alguien que cubra sus expectativas.
El leitmotiv del libro pareciera ser éste: Cada quien su infierno (Sobre todo, si es mujer…)

Elena Méndez
_____
Liliana V. Blum,
Vidas de catálogo,
Fondo Editorial Tierra Adentro,
no. 354,
México, 2007,
76 pp.

Ningún comentario: