Rogelio Guedea (Colima, 1974) en su primera novela, Conducir un tráiler, nos lleva por el perenne deambular de Abel Corona. Bulmaro, hermano de Corona, asesina con terrible saña a Cecilio chico, en represalia por invadirle el rancho con su ganado. Posteriormente Ismael, Agente del Ministerio Público, hermano de los dos primeros, es muerto en forma oprobiosa para vengar al fallecido. El protagonista abandona su vida despreocupada en el campo colimense para luego irse hacia sitios como Guadalajara, Concepción del Oro, Sabinas Hidalgo, Villa Hidalgo y Tepic, donde se mueve en ambientes lumpen, no exentos, sin embargo, de la generosidad que le profesan desconocidos. Este constante peregrinar es estimulado tras conocer a Rodolfo Alanís, trailero cuyas lecciones vitales serán relevantes para él. Así, la vida de los traileros vuelta metáfora constituye el leitmotiv de la novela, ya que la existencia de Corona también se halla regida por la incertidumbre. Cito: “Conducir un tráiler es poner l...