El insomnio es una catarata por donde se desbordan los sueños: caen despeñados, estallan, se diluyen. Es un terreno fértil para la meditación; un tránsito imparable del pensamiento. El tiempo transcurre de otro modo, como en un ralentando . Elsa Cross lo sabe. Nativa de la Ciudad de México, en la que cada vez es más difícil dormir, celebra su setenta aniversario con un pequeño y exquisito volumen poético: Insomnio (Ediciones Era, 2016). Estos trece poemas fueron escritos durante dos años en dos ciudades distintas: Kolkata (nombre bengalí de Calcuta) y su lugar de origen. No es casual que uno y otro sitio sean conocidos como “La Ciudad de los Palacios” y en ambos la autora haya edificado un “no tiempo, no lugar” en el cual se agudizan los sentidos y la mente se vuelve toda contemplación. La oscuridad que todo lo devora se transforma en una lucidez alucinada que revela a sus criaturas. El silencio libera sus discursos adormecidos. Hay una fusión entre lo Inasible y lo Ine...