La dictadura de Jorge Rafael Videla es la herida más grande que ha tenido la Argentina. 30 mil desaparecidos quedan grabados a fuego en la mente de sus deudos y de todo aquel que haga algo porque esa ignominia no quede impune. Uno de los casos más sonados es el de Héctor Germán Oesterheld, que prefirió rebelarse con armas y letras ante las infamias de quienes oprimían su país: Onganía, primero, y luego Videla, aún más cruento que el anterior. Oesterheld, cuya ideología subversiva transmitía mediante historietas cuyos guiones elaboraba, es homenajeado por Édgar Adrián Mora (Tlatlauquitepec, 1976) en su novela Continuum , editada por Paraíso Perdido en 2015. Una novela que he leído tres veces y que puedo calificar de perfecta. Posee una estructura fragmentaria en la que asoman varias voces, como la carta del también desaparecido Rodolfo Walsh a la Junta Militar o textos del propio Oesterheld, por ejemplo. Provoca en el lector la más tierna sonrisa, al presentar a Héc...